Realmente no son pocas las veces que he hecho esta reflexión en mi vida. El que nunca me haya faltado un techo en donde dormir parece ser ya suficiente para agradecer. Y esque mientras mas pasa el tiempo y se desenmascara la maldad que el hombre puede llegar a hacer en sus intentos en vano de encontrar la felicidad sin Dios y alejado de su misma necesidad al amor, mas se refleja la voluntad de Dios, pues si en verdad todo dependiera del hombre el mundo no daría un paso sin que hubiera una guerra o unos cuantos muertos como lo vemos ahora en las pequeñas y grandes cosas que le han sido encargadas a la humanidad.
Y me siento infinitamente agradecida por que puedo leer que hay millones de personas que mueren anualmente de hambre y yo no morir de hambre, por que puedo ver en las noticias a la nación completa inmersa en una guerra civil y no tener que morir en ella, por que puedo leer que entre el 2009 a 2010 12 millones de personas fueron victimas de la trata de personas y no vivir en ese infierno, por que puedo ir a donar sangre a uno de los miles de pacientes que necesitan de alguien mas para vivir y seguir viviendo sin desgastarme, por que puedo ir a tomar cátedra a una universidad cuando solo una mínima parte de la población mexicana la recibe, pero definitivamente por lo mas agradecida que estoy es que aun cuando este al limite de estas problemáticas sociales se que hay un Dios que me da la vida, todo lo que tengo y que escucha mis oraciones y que esa corazonada de saber que Él es, y que en el momento indicado en este presente pasajero me dará la oportunidad de actuar con todo el deseo de regresar lo que me ha dado, para que la paz reine.